
Despierto en medio de la penumbra, el teléfono suena insistentemente. Lo dejo sonar por un momento mas, si es importante insistirá.
Suena, suena, suena. Sofía duerme su borrachera en la cama, yo me doy unas vueltas en el suelo, no quise dormir junto a ella, probablemente en la mañana despierte y grite si me ve a su lado. El hijo de puta de Gustavo no se la quiso llevar. Me debe una.
Enciendo un cigarro, mientras el maldito aparato sigue su cantar molesto. Camino a la cocina y me sirvo lo poco que queda de vodka.
Con el vaso y el cigarro vuelvo a la pieza, me sorprende que teniendo el teléfono en el velador a la cabeza de mi intento de cama Sofía duerma sin percibir el ruido.
-¿Alo? – contesto.
-¿Carlos?- una voz ronca hace vibrar el audífono, no me parece familiar.
-Si, con el, ¿Quién habla?.
- jajaja, me sorprende que ya no me recuerdes, viejo amigo.
-¿viejo amigo?, joder, no creo que tu tengas ese titulo.
-¿Cómo?, ¿ya no recuerdas al viejo Dean?
-¿Dean?, ¿Dean Moriarty?
-Así dicen…
-Me debes dinero…
-¿Qué pasa Rudie?, ¿acaso no te alegra saber de este blanco? – Se escuchan muchos autos de fondo, al parecer esta por la carretera o en algún Terminal.
-Realmente no, tus negocios siempre terminan mal, y ya sabes que me siento viejo para volver a ayudarte.
- hmm, supe lo de tu amigo.
-¿Si?, ¿y eso que tiene?, salió en muchos diarios, y solo falto una biografía de el en la TV para acabar con todo esto.
-hey, no te vayas en esa, yo solo quiero alegrarte un poco la vida, ¿Estas solo en casa?.
- Eso no importa, si te quedas acá probablemente venga la policía, y ya sabes que eso no me gusta.
-no llores, que a este teddy boy no lo persigue nadie, solo quiero tener un lugar donde quedarme.
- Puedo apostar a que tienes muchas que vender…
-se ve que me conoces, te ofrezco un trato…
-tu no ofreces nada, solo quiero el 10 por ciento que te den por las azules…
-no pierdes el tiempo…
-Solo recuerda que esto no es “The harder they come”
- Mañana pasaré, estate atento.
Corto. Jimmy Cliff me mira fijamente desde la pared, esta necesidad de dinero extra no es un mal hábito.
Al voltear, Sofía me mira fijamente, escuchó todo al parecer, en la oscuridad sus ojos de gato parecen mas amenazantes. No le digo nada, esta muy incorporada.
-¿En que andas metido?- pregunta.
-En algo que a muchos Mods les va a interesar.
- Lo tengo claro. ¿Qué hago en tu cama?, a mi me interesaba irme con tu amigo.
-suele pasar que las cosas no resultan como uno quiere.
-Al menos pudiste sacarme el vestido, esto se arruga ¿sabes?
-¿todos los mods son así de pretenciosos?.
-no, pero yo soy una señorita.
-Una señorita en la cama de un desconocido.
-pero una modette muy educada.
Quedamos en silencio por un momento, Sofía suspira con resignación y de una manera muy filmica desabrocha su vestido, lo lanza a los pies de la cama, dejando ver su figura mas bien provocativa. Se tapa con las mantas y vuelve a dormir.
Mala noche para un Rude Boy solo, al menos dios pudo darme una mejor oportunidad.
Vamos, que aun debe quedar algo de ron en la cocina.

